EL MAR
El horizonte asoma al fondo de la línea tenue.
Quiero buscar mi norte sin hundirme en
los espejos del amor;
aunque para ello tenga que pisar
alfombras de cristales rotos.
El amor que no queda es como el recuerdo
de un olvido;
pasado de unas rocas sepultadas bajo
plantas de espinas.
Anhelando sentir la mirada de otros ojos
en la mía;
esperando olvidar, como hundiendo en la
niebla mi desdicha.
Buscaré otro amor que como el eco
devuelva mi sentir.
En las alas del viento navegaré entre
ilusiones de deseo;
sin beber en las fuentes de amargura,
sintiendo la frialdad de mis venas.
Paseando mi amor inerte entre las
tumbas, esperando un amanecer sin penas.
Dejaré en mi recuerdo una fecha vacía
para llenarla en tu presencia.
En mis cabellos, uno a uno iré guardando
el que será el perfume de tu
ausencia.
Me perderé contigo en ese mar adornado
de olas que se calman.
Verteremos sobre el agua nuestra verdad
solitaria.
Mezclaremos el sol, el amor, la pasión y
las almas.
Uniremos caricias, secretos, sonrisas y
lágrimas.
Y enjugando el sudor regresar a la
calma;
con la brisa un suspiro: que te amo y me
amas.
Marga Utiel
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