viernes, 7 de diciembre de 2012

Texto escrito por Lucía Etxebarría

Texto escrito por Lucía Etxebarría

"Sábado por la noche. Me pillé la mano con la puerta de la cocina (soy
muy propensa a los accidentes domésticos: soy sagitario y no tengo
“conciencia de peri cuerpo”). Me presenté sola en el hospital de Sant Pau
porque mi compañero se quedaba a cuidar de mi hija. Me pasaron a la sala
de espera. Allí había una niña, venga a... llorar.... Le pregunté su
edad. Tenía 18 años, estudiaba en Barcelona, tenía una otitis. Llevaba
dos horas allí. Su familia estaba en Girona. Yo sé que las otitis duelen
muchísimo, he pasado alguna. Pero creo que también lloraba porque estaba
asustada y sola. Me presenté ante la enfermera. Le dije que por favor le
dieran un calmante a esa chica. Me dijo que como enfermera ella no podía
administrar nada sin autorización del médico.

“¿Y dónde está el médico?”.
“Ocupado, y aún puede tardar horas”. Y luego me miró: “Tú eres escritora,
¿no? Escríbelo. Cuenta cómo está la situación”. Y eso  he decidido hacer.

Vamos a aclarar las cosas. No están haciendo recortes en sanidad porque
la cosa esté así de mal, sino porque la sanidad es un gran negocio, y si
se privatiza, al estilo de Estados Unidos, muchos se van a hacer
multimillonarios.

Se podría recortar de muchas otras partidas.

Los toros se subvencionan: las fiestas taurinas nos cuestan 564 millones
al año en subvenciones.

Los clubes de fútbol también, de forma indirecta. Deben 750 millones a
Hacienda y 11 millones a la Seguridad Social. De hecho, la UE ya ha
propuesto investigar al fútbol español por presuntas ayudas del Estado.

Se podría eliminar los sueldos y pensiones vitalicias y prohibir por ley
que los ex presidentes cobren de la empresa privada a la vez que
disfrutan de su pensión vitalicia: González y Aznar siguen sin renunciar
al sueldo de 80.000 € mientras reciben altas retribuciones de Gas Natural
y Endesa, por ejemplo.

Se podría prohibir que un político cobre del Estado y de la empresa
privada: Acebes cobra del Congreso y de Iberdrola, por ejemplo.

Se podría recortar sueldos de cargos políticos. Si un ciudadano tiene que
cotizar 35 años para percibir una jubilación, no veo por qué los
diputados lo hacen a los siete, ni por qué no tributan un tercio de su
sueldo del IRPF, como hacemos los demás.

Se podría endurecer las penas contra el fraude fiscal. El 72% de este
fraude proviene de las grandes empresas que facturan más de 150 millones
de euros al año, y de la banca. Ahorraríamos 90.000 millones de euros.

Se podría eliminar el concordato con el Vaticano. El ahorro final estaría
entre los 6.000 y los 10.000 millones de euros. Jesús predicaba la
pobreza, y la Iglesia se debe mantener mediante las aportaciones de los
fieles, como ya dijo el propio San Pablo.

Esa niña que lloraba en urgencias podría ser su hija. Peor aún, usted
podría padecer leucemia. Y si la padeciera, un seguro privado no le
ayudaría, porque los mejores especialistas están en la Seguridad Social.
Lo sé porque se trata de una enfermedad que he vivido de cerca.

Usted que me lee: tome conciencia, por favor. El fútbol es un negocio.
Los toros, una tortura. Los gastos del Congreso, un lujo innecesario. Las
pensiones vitalicias, una enorme falta de ética. La fe es una opción.
Pero la salud es un derecho."

Lo mismo podría decirse de la educación. ¿En serio vais a permitirlo? ¿o
es que os dan alergia las manifestaciones?
Luchemos por lo nuestro, es nuestro derecho.

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